Dazzle necesitaba una identidad visual profesional para destacar en un sector dominado por marcas legales rígidas, frías y genéricas. Su público — personas que han sufrido abusos bancarios — desconfía de los procesos complejos y necesita sentir que alguien está de su lado.
Nuestro reto: construir una identidad sólida y contemporánea que transmita confianza legal, pero con calidez humana.
El símbolo de Dazzle nace de una abstracción de la letra Z que también evoca el porcentaje (%), conectando visualmente con su propósito: recuperar lo que fue cobrado de más.
Definimos un tono de voz empático, claro y profesional, alejado del lenguaje técnico frío que caracteriza al sector. La paleta cromática — azul petróleo para la confianza, azul claro para la empatía, gris neutro para la jerarquía.





