Azahares estaba en un momento de transformación: pasaba de ser una tienda dedicada exclusivamente al comercio de flores, al de tocados y complementos, tanto para celebraciones como para el día a día.
El re-branding tenía que acompañar ese cambio sin perder la esencia — una marca cercana y con oficio — pero elevando el registro visual para comunicar la nueva amplitud del negocio.
Definimos una voz de marca coherente y auténtica que se refleja en todos los elementos de comunicación y en todos los puntos de contacto con sus clientes. Esto les ayuda a establecer una conexión emocional con su audiencia y a transmitir sus mensajes de manera efectiva.
La identidad abarca desde la tarjeta de visita y el packaging hasta el diseño web de la tienda online, construyendo un ecosistema visual coherente de principio a fin.







